Desinfección y mantenimiento de tus lentes de contacto

El 8% de la población española con edades comprendidas entre los 12 y 65 años usa lentes de contacto. Pero , ¿sabemos realmente lo importante que es mantener una buena higiene y desinfección de las lentes de contacto?

La falta de higiene, una incorrecta desinfección de las lentes de contacto y el abuso en el reemplazo multiplica exponencialmente el riesgo de infecciones oculares, irritación , pérdida de visión y malestar. 

Es tan importante llevar una lente de contacto que más se adapte a nuestro ritmo de vida , como mantener un buen sistema de desinfección e higiene de la misma.  El papel que juega el mantenimiento y desinfección de las lentes de contacto es decisivo para evitar problemas visuales a corto y largo plazo. Una mala limpieza provoca síntomas de incomodidad , disminución de agudeza visual ,  irritación ocular ya sea porque los limpiadores utilizados no han sido correctamente aclarados  o por unas lentes de contacto llena de depósitos. A continuación, vamos a dar unos pasos a tener en cuenta para un buen mantenimiento de tus lentes de contacto:

Higiene personal

  • Antes de manipular la lente de contacto es vital lavarse bien las manos  (si es posible usar una toallita con contenido alcohólico después de lavarse las manos o jabones antisépticos con dosificador).
  • A parte de la limpieza de las manos, es importante asegurar la limpieza de las uñas ya que en el espacio bajo las mismas se encuentra la mayor concentración de bacterias de la superficie de las manos.

Mantenimiento y desinfección

Para el buen mantenimiento y desinfección de las lentes de contacto se pueden usar distintos tipos de soluciones o métodos de limpieza:

  • Peróxidos de hidrógeno
  • Soluciones únicas o multipropósito
  •  Limpieza basada en povidona yodada

Los peróxidos de hidrógeno son un sistema de limpieza (sin necesidad de frotar la lente) más potente que las soluciones únicas pero presentan el inconveniente que deben ser neutralizados con una catalasa para convertirla en solución salina y oxígeno, y por tanto, hacerlo una solución inocua. Si no se aclara bien la lente de contacto con una solución salina o suero ocular , puede provocar irritación . Por el contrario, la solución única  tienen el desinfectante y los limpiadores en la misma solución pero es necesario frotar la lente para eliminar los depósitos de proteínas y lípidos adheridas a su superficie.

Además existen los limpiadores basados en alcohol isopropílico sobre todo en lentes de contacto esclerales e hidrogel de silicona, soluciones de mantenimiento con humectantes como el ácido hialurónico con el objetivo de mejorar la comodidad de las lentes de contacto. En todos ellos debemos llevar a cabo las siguientes pautas:

  • Cambiar todos los días el sistema de desinfección de tus lentes de contacto para una buena desinfección de las mismas.
  • Frotar suavemente con la yema del dedo sobre la lente de contacto en la palma de la mano , con un poco de solución única o multiusos , ya que se eliminarán proteínas y grasas adheridas a su superficie.
  • Rellenar bien los estuches portalentes con la solución de desinfección recomendada por su óptico-optometrista (no reutilizar la solución del día anterior).
  • Cerrar todos los recipientes de soluciones de desinfección tras cada utilización.
  • No se debe  usar el mismo estuche portalentes durante mucho tiempo, reemplazarlo con frecuencia cada 2-3 meses.
  • Nunca se debe limpiar  la lente de contacto ni el estuche con agua del grifo. Si hay suciedad se puede usar una toallita alcohólica o frotar con los dedos y la solución de desinfección.
  • Importante cumplir con las fechas de caducidad indicadas de las soluciones de desinfección y limpieza.
  • Si vas a usar gotas humectantes o lágrimas artificiales consúltalo con tu óptico-optometrista ya que hay ciertos componentes químicos de las mismas que pueden provocar contraindicaciones durante el uso de las lentes de contacto.

Manejo de tus lentes de contacto

  • Evaluar la lente de contacto antes de la inserción en el ojo (comprobar que no tenga roturas, pliegues o partículas adheridas  a su superficie)
  • Manipula la lente de contacto con la yema del dedo evitando tocarla con las uñas para no dañarla. Comprobar si la lente está en su posición correcta. Una lente bien colocada debe tener forma de “v” con los bordes bien definidos hacia arriba. Si los bordes están hacia fuera, la lente estaría colocada al revés.
  • Usar gafas que protejan las lentes de contacto con el agua de las piscinas.
  • El maquillaje es un foco importante de suciedad. No debes usar maquillaje prestado porque existe riesgo de contaminación de unas personas a otras. Cuando vayas a utilizar tus lentes de contacto junto con maquillaje, aplica el maquillaje tras la inserción de las mismas evitando el borde libre de los párpados. Retira la lente de contacto una vez te hayas limpiado los ojos de maquillaje evitando que se adhieran  pequeñas partículas a la misma.

Horas de porte

  • Cumple y sigue las indicaciones de tu óptico-optometrista referente al número de horas de porte de tus lentes de contacto ya que afectará  tanto  a tu salud ocular como a la comodidad.
  • Las horas de porte no son las mismas para todas las lentes de contacto ni para cada persona . Estas horas están relacionadas con el material, el reemplazo, la transmisibilidad al oxígeno, la hidratación y el módulo de elasticidad.
  • Tu óptico-optometrista te informará de la lente de contacto que mejor se adapte a tu ritmo de vida, el reemplazo y el material adecuado según tus características oculares.
  • No duermas bajo ningún concepto con tus lentes de contacto salvo que estén indicadas para ese uso.

Reemplazo o sustitución

  • No alargues ni prolongues la vida de tus lentes de contacto ya que habrá más posibilidades que la lente se contamine y aumenten los riesgos de infecciones oculares e intolerancias.
  • Las lentes de contacto pasada su fecha de uso pierden sus propiedades físicas ( hidratación, oxigenación, adherencia a los depósitos , rigidez … ) y son más propensas a las roturas y adherencia de partículas.

Síntomas de alarma

  • Mala visión repentina con tus lentes de contacto
  • Mala visión con las gafas después de usar tus lentes de contacto
  • Visión de halos de colores alrededor de las luces
  • Fotofobia y lagrimeo excesivo
  • Sensación de suciedad en tus lentes de contacto
  • Sequedad ocular al final del día
  • Picor, quemazón, sensación de arenilla
  • Ojo rojo agudo

Si te ocurre alguno de estos síntomas quítate la lente de contacto del ojo durante un periodo de 15-30 minutos , aclárala y limpia la lente e insertarla nuevamente. Si lo síntomas no desaparecen, quitar la lente, meterla en su estuche y acudir a la consulta de tu óptico-optometrista.

Seguimiento y revisiones

  • Es importante e imprescindible acudir a las revisiones de seguimiento  programadas por tu óptico-optometrista.
  • Tu óptico-optometrista te informará de las revisiones según el tipo de lentes de contacto.