Come bien y verás mejor

Come bien y verás mejor

El consumo de alimentos hipercalóricos con grasas saturadas , sal y azúcar puede influir de manera muy negativa en la salud visual. Come bien y verás mejor, una correcta alimentación ayuda a retrasar el envejecimiento ocular y a fortalecer nuestro sistema visual.

Por ello los ópticos-optometristas recomendamos unos pequeños consejos que te ayudarán a tener una mejor salud general y ocular:

  • Limita las comidas con grasas saturadas, con exceso de sal y azúcares.
  • Bebe al menos una media de 1,5 a 2 litros diarios de agua.
  • Consume con frecuencia y regularidad legumbres, frutos secos y cereales en tu dieta diaria.
  • Reduce la ingesta de carnes rojas y con exceso de grasas.
  • Potencia la ingesta de verduras, hortalizas y pescado azul en tu dieta.
  • Controla el consumo de alimentos fritos y procesados.
  • Reduce el consumo de alcohol.
  • Limita las bebidas, zumos y refrescos azucarados.
  • Consume de 3 a 5 veces a la semana legumbres, aves y pescados.
  • Come sentado, despacio y masticando bien los alimentos.
  • Evita el estrés
  • Descansa adecuadamente ya que el sueño ayuda a regenerar al organismo.
  • Realiza actividad física diaria al menos 150 minutos a la semana.

Una dieta equilibrada rica en vitaminas, oligoelementos minerales, sustancias carotenoides y flavonoides protegen y limpian el sistema ocular.

Los alimentos ricos en vitamina A como la zanahoria, el tomate, el melocotón, la lechuga iceberg, la batata, el mango, la leche, la mantequilla, el queso cheddar, la calabaza, el albaricoque , los pimientos rojos, la papaya, el melón, protegen las fotorreceptores de la retina y favorecen la visión nocturna. La vitamina A es importante para la visión, el sistema inmunitario y la reproducción. Además ayuda al buen funcionamiento del corazón, los pulmones, los riñones y otros órganos.

La vitamina B  tiene un papel importante en el sistema nervioso, muscular e inmunitario. Dicha vitamina favorece la absorción intestinal de calcio y fósforo, y aumenta su reabsorción renal clave para la mineralización de los huesos. La vitamina B ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central. La vitamina D está presente en el hígado, el marisco, las almejas, la caballa y los pistachos. A nivel ocular mejora la fotofobia, alivia los síntomas de ojo seco ya que mejora la reepitelización y reinervación de la córnea.

La vitamina C es esencial para el crecimiento y reparar los tejidos del cuerpo. La vitamina C sirve ayuda a producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos. La vitamina C contribuye a sanar heridas y formar tejido cicatricial. A nivel ocular protege de la oxidación del cristalino y de la retina, ayuda a prevenir infecciones oculares y fabricar el colágeno presente en el humor vítreo. La vitamina C está presente en el limón, el kiwi, el pimiento amarillo, la coliflor, las papayas,  las fresas y los cítricos como la naranja y el pomelo.

 La vitamina E a nivel sistémico actúa como antioxidante, ayuda a proteger las células contra los daños causados por los radicales libres y en el envejecimiento. A nivel ocular protege de la aparición de las cataratas y degeneración macular asociada a la edad gracias a su poder antioxidante.  La vitamina E está presente en las espinacas, el aceite de oliva, los cacahuetes, los frutos secos como las almendras, las pipas de girasol y las avellanas.

Los oligoelementos son metales como el cromo, el yodo, el cobre, el hierro, el cobalto, el selenio, el zinc, el magnesio, el manganeso, y el germanio que están presentes en pequeñas cantidades en el organismo y ayudan a las reacciones bioquímicas del mismo. Son esenciales en el mantenimiento del sistema inmune gracias a su capacidad antioxidante. Los oligoelementos se encuentran en el chocolate, las ostras, el cordero, el marisco, las legumbres, las nueces, las patatas, las verduras de hoja verde, las frutas deshidratadas y en el arroz integral. A nivel ocular contribuyen a un buen funcionamiento de la retina y de la función visual.

Los ácidos grasos ayudan a un mejor funcionamiento de la lágrima, previenen la degeneración macular asociada a la edad y a prevenir la aparición de glaucoma. Los ácidos grasos son, junto con los hidratos de carbono, las principales fuentes de energía que tiene el organismo. Las funciones que realizan en el organismo son la de permitir la absorción de las vitaminas liposolubles (A, E, D y K) , son una fuente de almacenamiento de energía y su alto poder antiinflamatorio natural. Estos ácidos grasos o lípidos los podemos encontrar en el aguacate, el pescado azul como el salmón, las nueces, el aceite de girasol, la soja.

Los flavonoides son pigmentos naturales presentes en los vegetales y que protegen al organismo del daño producido por agentes oxidantes. Además favorecen al ojo de agentes antioxidantes, reparan las células nerviosas y capilares de la retina, protegen de los rayos ultravioleta a nivel ocular y la polución. Los flavonoides están presentes en los arándanos, las ciruelas, el vino tinto, el apio, el perejil, el té verde , las uvas rojas, los puerros y las cebollas.

La xantofila o luteína  es un pigmento fotosintético secundario que funciona como una antena que captura energía de los fotones de la luz solar. Las xantofilas está presente en el brócoli, los guisantes, el maíz, las verduras de hojas verdes,  la yema del huevo, la levadura y entre sus funcionan a nivel ocular es la de prevenir el desarrollo de cataratas y protegen de la luz ultravioleta.

Fuente: tuoptometrista.com